Muchos entrenadores han pasado por el banco de SAG en los últimos años. Algunos con más éxito que otros, pero la idea es que poco a poco vayamos conociendo a todos, y que nos cuenten cómo fueron esos años que vivieron en el club.
Para inaugurar la sección, Pablo “Popo” Ciolfi, el director técnico con el que SAG consiguió su último ascenso a Primera “A”.

Pablo “Popo” Ciolfi fue entrenador de SAG durante dos temporadas: 2004 y 2005. En el primer año, el equipo logró el ascenso a Primera “A”, y al año siguiente, a pesar de conseguirlo recién en la última fecha, mantuvo la categoría. Concluido ese período, Popo decidió dar un paso al costado, pero según afirma se llevó “los mejores recuerdos” de SAG. Esta es una buena oportunidad para repasar algunos de ellos y conocer algunos detalles de esa etapa.
¿Cómo surgió la posibilidad de hacerte cargo del equipo? ¿Conocías a alguien en el club?
Sí, conocía a Martín Berthold y a Ito Fleitas, ya que ambos trabajaban en el SIC conmigo. A fines del 2003 había descendido como jugador con mi equipo (Muni B), y tenía dudas respecto de seguir jugando o no. Ellos se me acercaron para saber si existía alguna posibilidad de que me hiciera cargo de la dirección técnica de SAG y si podíamos hacer una reunión. Finalmente esa reunión se llevó a cabo y a los pocos días me presentaron como entrenador.
¿Tenías experiencia entrenando Primera de Caballeros?
No, esa fue la primera.
¿Cuáles son las principales diferencias entre hombres y mujeres, tanto en los entrenamientos como en el manejo del grupo?
Son muy distintos, pero la realidad es que me gustan los dos. Muchos entrenadores prefieren entrenar hombres, pero a mí me encanta entrenar mujeres también. Creo que la diferencia mas grande se da en el trato con el jugador/a, en el cual hay diferencias lógicas por una cuestión de género.
¿Cómo te definís como entrenador?
No sé si me puedo definir bien. Sé que soy apasionado y muy trabajador. Trato de ser motivador y de llegarle al jugador en la medida que pueda hacerlo. Me gusta ganarme la confianza del jugador, siempre en un marco de respeto.
¿En qué división estaba SAG cuándo asumiste? ¿Qué objetivos se planteó el equipo/cuerpo tecnico?
Cuando asumí el equipo estaba en la “B” y la idea era pelear el ascenso y que SAG volviera a la máxima categoría después de algunos años.
¿Se lograron esos objetivos?
Sí. El ascenso se logró de forma muy clara. El equipo fue el mejor a lo largo de todo el año y terminamos coronándonos campeones algunas fechas antes de finalizar el torneo. En la temporada siguiente (2005), ya en la “A”, también logramos el objetivo de mantener la categoría, pero fue un año mucho más difícil y tuvimos que sufrir hasta la última fecha del torneo.
¿Por qué se produjo tu salida entonces?
Fue una decisión propia. Después de dos años donde habíamos cumplido los objetivos y pensé que era un buen momento para que ambos (el equipo y yo) hiciéramos un cambio para seguir creciendo.
¿Qué cosas te sorprendieron durante las primeras semanas?
El grupo: joven, unido, sano, alegre. También el sacrificio de todos y la motivación por lograr cosas importantes.
¿Con qué infraestructura contaban para entrenar?
Era todo a pulmón y creo que fue por eso que lo disfrutamos tanto. El no tener una buena cancha, no tener buena iluminación, el no tener preparador físico, eran ventajas que dábamos a los demás, pero que nos hacían fuertes en el día a día. Entrenábamos muchísimo, hacíamos pretemporadas muy duras, filmábamos los partidos y hacíamos un estudio muy “casero”, los días de lluvia nos íbamos hasta Polvorines para entrenar en pista, todas esas cosas sumaban mucho.
¿Cómo era la situación de SAG a nivel institucional teniendo en cuenta el resto de los equipos?
No puedo precisar demasiado cómo era la realidad de los otros equipos, pero en lo que respecta a SAG la situación no era la ideal. No había mucho presupuesto y no había plata para llevar un preparador físico. Por eso ese año (2004) la parte física estaba a cargo de Martín Berthold, que además era el capitán. Al año siguiente (en la “A”), Tuky (Martín Gostusky, preparador físico) se sumó al equipo de trabajo y también mejoraron las luces de la cancha. La parte administrativa la manejaba Dicky Berthold, eso siempre fue importante porque era un asunto menos del cual preocuparse.

¿Cuál era la formación habitual de SAG mientras vos fuiste DT?
El año que ascendimos el equipo formaba así: Joaco, Fati, Ito, Beto y Axel o Chicho; en el medio jugaban Pupi, Zamba y Chicho o Apu; el Chori jugaba de enganche y Martín con Juampi o Rama arriba. Alf jugó toda la primera parte del año, después lamentablemente no pudo seguir.
Al año siguiente, en la “A”, Apu colgó el palo por un año y Pupi se lesionó, Rama empezó a jugar de 8, y tuvimos a Alf, Guille y Chuncho jugando entre los delanteros todo el año.
¿Hiciste debutar a algún jugador en Primera? ¿A quién?
Creo que debutaron conmigo Chuncho y Guille. Ramiro había debutado el año anterior pero se terminó de consolidar en esos años.
¿Qué recuerdo tenés de tus dirigidos en SAG? ¿Cómo quedó la relación con los jugadores?
La relación que quedó con los chicos de SAG es bárbara. Seguimos disfrutando momentos juntos, con muchos nos vemos seguido, salimos a comer, hablamos por teléfono o chateamos. Con otros nos cruzamos en algún boliche o fiesta, o mismo en algunas vacaciones en la costa; creo que eso es una de las cosas más lindas que me llevé del club: la amistad con varios jugadores y el cariño que me demuestran cada vez que nos cruzamos.
Si te nombran a SAG, ¿Cuál es la primera anécdota que te viene a la mente?
EL MES DEL ASCENSO ENTERO…el día que ascendimos, la fiesta del Ascenso y la noche en la Torre. ¡Qué mes de festejos por Dios!
Por A.Marzik
Coordinación y puesta a punto: F.Badal |